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¿Cómo bajar mi índice de masa corporal si tengo sobrepeso?

Bajar el índice de masa corporal (o IMC) debe ser una de tus prioridades si te has decidido a perder el exceso de peso. Pero, ¿por qué es importante que reduzcas tu IMC y qué beneficios puede traerte? En este post te lo contamos en detalle.

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¿Por qué es importante que conozcas tu IMC?

Conocer tu IMC es importante porque es un índice que te permite saber con certeza si estás en tu peso ideal o si padeces sobrepeso u obesidad, lo que puede resultar en todo tipo de complicaciones de salud a mediano y largo plazo. 

Además de eso, con el IMC también puedes saber si eres candidato para ciertas operaciones para bajar de peso y sabrás si tu peso actual representa un riesgo grande para tu bienestar.

Por eso es buena idea que sepas cuál es tu IMC.

¿Cuál es un IMC saludable y cuándo deberías preocuparte?

Un IMC saludable o adecuado se ubicará entre el 18,5 y el  25. Un IMC superior al 25 indica sobrepeso, más de 30 calificaría como obesidad y más de 40 sería obesidad severa. 

Si tienes un IMC entre el 25 y el 30, es buena idea cambiar tus hábitos alimenticios y empezar a realizar actividad física para perder peso. 

No obstante, si tu IMC es superior a 30, lo mejor es que consultes a un bariatra que estudie tu caso y te indique cuál es la mejor manera de perder peso, ya que a estos niveles el exceso de peso afecta seriamente tu salud.

Consejos para reducir tu IMC

Hay muchas maneras de reducir tu IMC y volver a un peso más adecuado, para lograrlo, sigue estos consejos:

1. Ten una dieta más saludable

La alimentación es indispensable para reducir tu IMC. Después de todo, a menudo son los malos hábitos alimenticios los que conducen a problemas con el IMC y el sobrepeso.

Por eso, si te preocupa perder el exceso de peso y bajar tu IMC, tienes que llevar una dieta saludable y balanceada.

Asegúrate de que ingieres suficientes calorías, vitaminas y minerales. Sobre todo, enfócate en añadir más vegetales y frutas a tu alimentación. 

Si consigues los nutrientes que tu cuerpo necesita, sentirás más saciedad y es menos probable que comas más de lo que deberías.

Además, tener una alimentación balanceada te ayudará a estar más saludable en general y a tener más energía, lo que puede contribuir a reducir tu IMC con ejercicio y un estilo de vida más activo.

2. Define horarios estrictos para tus comidas

Si se trata de tener una dieta saludable, no solo debes preocuparte por lo que comes, sino por los horarios de tus comidas. Por eso, lo más recomendable es que definas horas concretas para cada comida.

Así tendrás un ritmo de alimentación más regular, tu organismo lo agradecerá y, aparte, será menos probable que sientas ganas de darte un atracón de comida.

3. Toma bastante agua (por lo menos 2 litros al día)

A diario deberías tomar por lo menos 2 litros de agua si te preocupa reducir tu IMC, pues un estudio publicado en el 2021, encontró que las personas que tomaban las cantidades recomendadas de agua al día (2 litros) tenían más probabilidades de perder peso y, por ende, reducir su IMC.

Más allá de esto, el agua también es fundamental para el buen funcionamiento de tu organismo, ayuda a procesar toxinas y a expulsarlas, a absorber nutrientes, a la circulación, etc.

Ingerir suficiente agua no solo te permitirá perder peso y bajar tu IMC, también mejorará tu salud.

4. Evita los atracones de comida

Los atracones de comida son muy problemáticos para tu organismo, aparte de hacer estragos en tu estómago (sometiéndolo a un esfuerzo excesivo), también contribuyen de manera considerable al sobrepeso, lo que significa que elevan tu IMC. 

Lógicamente, es ideal evitar por completo los atracones y asegurarte de que tus comidas tienen porciones más razonables para tu estómago.

5. Mastica bien cada bocado al comer

Otra clave para reducir tu IMC es tomarte el tiempo de masticar bien cada bocado de tu comida. Solo con masticar bien tus alimentos facilitas el trabajo de tu sistema digestivo y reduces el impacto de lo que comes en tus niveles de IMC.

Además, al masticar bien estimulas la sensación de saciedad y reduces tu velocidad al comer, por lo que será menos probable que ingieras porciones excesivas de comida.

6. Reduce el consumo de alimentos procesados, bebidas gaseosas y frituras

Los alimentos procesados, las bebidas gaseosas y las frituras pueden tener un impacto terrible en tu IMC, eso sin mencionar la cantidad de problemas de salud que causan junto al sobrepeso. 

Así que es mejor que reduzcas el consumo de todo este tipo de alimentos y que los sustituyas por alternativas más saludables, como las frutas.

7. Evita el sedentarismo

Más allá de una mala alimentación, el sedentarismo también puede aumentar mucho tu IMC. Si quieres reducirlo eficazmente, tendrás que ejercitarte y asumir un estilo de vida mucho más activo.

Incluso 150 minutos de actividad física por semana pueden marcar la diferencia en tu IMC y en tu salud en general.

Aparte del ejercicio, es buena idea que camines más, dedicarle más tiempo a actividades físicas en casa, o apuntarte a un hobby que te ponga en movimiento, como el senderismo. 

8. Busca ayuda profesional

Si tienes un IMC elevado, sobre todo si está por encima de 30, es una excelente idea que consultes a un profesional que evalúe tu caso y toda tu situación de salud y que, partiendo de estudios médicos, te indique qué es lo que más te conviene para bajar tu IMC y volver paulatinamente a un peso adecuado.

La ayuda profesional te permitirá hacer los cambios que necesitas con la seguridad de que serán beneficiosos para ti y de que no comprometerán tu bienestar o salud.

Como ves, hay mucho que puedes hacer para reducir tu IMC y perder el exceso de peso.

Si has estado batallando con el sobrepeso o la obesidad, y ninguna opción convencional (como el ejercicio o la dieta) te ha dado resultado, ponte en contacto con nuestro equipo y te contamos cómo podemos ayudarte a perder los kilos de más y recuperar tu salud.

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